Su Madre Lo Echó De su Casa

te interesa saber que fue lo que paso que ella llego a botarlo???LA verdad es una historia terriblemente aterradora sigue leyendo para saber de que trata..

lo echo de la casa por esto

Hola amante de las historias! Para nadie es un secreto que en la actualidad uno de los temas que sigue causando

“Todavía me acuerdo de esa noche”, dice Atoki cuando rememora el momento donde creyó que no tenía salida y que su vida ya no tenía sentido. “No tenía familia, tampoco amigos, ni dinero como para comer algo caliente. El cuerpo me dolía del hambre y sentí que tenía que rendirme”, describió el joven.

La madre de Atoki le exigía un alquiler para vivir con ella, por lo que el joven tuvo que salir a buscar trabajo. Pese a conseguirlo, no le fue fácil, ya que su labor era full time y debía realizarlo a la par que cursaba sus estudios secundarios.

“Me despertaba a las 7 de la mañana e iba a clase hasta las 3 de la tarde. Me tomaba una siesta de 2 horas e iba a trabajar a las 5:00 pm. Y trabajaba un turno de 12 horas hasta las 5:00 am. Tomaba otra siesta de 2 horas y volvía a la escuela. Fue difícil, pero simplemente lo aguanté”, contó el joven en un hilo de Twitter, que tuvo una enorme repercusión tanto en Estados Unidos, como en el mundo.

Atoki explicó que un día su jefe le dijo que tenía que reducir las horas de trabajo de algunas personas y que lo eligió a él para ser uno de ellos. El joven no se disgustó, pero a las dos semanas, el gerente nuevamente lo contactó, esta vez para decirle que tenía que despedirlo, ya que la situación de la empresa era muy dura.

El entonces adolescente nuevamente salió a buscar trabajo, pero ese empleo nunca llegó. Tras una fuerte disputa con su madre, lo echaron de su casa. Atoki se movía en un viejo Ford Thunderbird 95, que pasó a ser su “casa”, ya que no logró encontrar paradero.

“Me la pasaba pensando en lo mucho que odiaba todo. A mi mamá, mi papá, mi familia. Mi trabajo. Mi coche oxidado. A las personas en general pero sobre todo a mí mismo. Sentí que mi situación era una acumulación de ejemplos que mostraban que mi vida no importaba, no valía nada”, confesó.

Pero un día, cuando creía que todo estaba acabado, se produjo un hecho que marcó un antes y un después: “Vi mi rostro, me vi a mí y me di cuenta de que la única persona con la que realmente podía contar era simplemente yo mismo. No sé qué fue lo que pasó. Fue casi como mirarme desde afuera y de repente tuve la sensación de que tenía algo por lo que luchar. Tenía que revertir todo ese drama”.